El esfuerzo investigador del CIC energiGUNE se va a concentrar en las siguientes líneas de acción:
La visión del CIC contempla estas líneas de investigación de forma ambiciosa y abierta, resultando críticas dado el potencial de desarrollo existente y la respuesta que supone a gran parte de las necesidades detectadas en el sector energético.
Las claves para el éxito se fundamentarán en contar con un equipo investigador de referencia a nivel internacional con masa crítica suficiente e impulsarse en la presencia de los importantes grupos tractores existentes.
Para ello se cuenta con el apoyo de entidades de referencia como Cegasa (grupo líder en el Estado en pilas portátiles y pequeñas), Ikerlan, Cidetec (Centro de Investigación Tecnológica en Electroquímica), Gamesa y la UPV/EHU.
La visión del CIC contempla esta línea orientada en un primer momento a investigación en nuevos sistemas de transporte y almacenamiento de calor a través de sales fundidas, y desarrollo de nuevos productos relacionados con los nanocristales.
Para ello se parte de la posición de liderazgo actual del sector a nivel estatal, de una industria competitiva en la fabricación de los componentes necesarios y del apoyo de entidades de referencia como Sener y Mondragón.
La visión del CIC enfoca esta línea al aprovechamiento de la energía de las olas, orientando su actividad de I+D en un primer momento a la reducción de costes del kW/h producido y riesgos técnicos asociados, sin descartar enfoques más agresivos para reforzar su aprovechamiento.
El interés de esta área específica se complementa con la disponibilidad de recursos fundamentales, industria y “mapa de olas” con potencial contrastado, junto con la oportunidad que supone dado el estadio incipiente en que se encuentra en otros países/organizaciones
Actualmente ya se encuentra en curso alguna de las líneas de trabajo con la colaboración de Tecnalia (Robotiker y Azti) e Iberdrola para reforzar el esfuerzo de investigación y posterior desarrollo de alternativas de aprovechamiento de esta energía.
La visión del CIC contempla esta línea de forma abierta y orientada al desarrollo de alternativas a las existentes actualmente, pivotando sobre materias primas no vinculadas con la cadena alimentaria del ser humano.
El elevando potencial, junto con un contexto mundial favorable y un sector industrial fuerte son claves para el éxito de las iniciativas que se lancen en esta área.